Defensas y protectores: qué protege cada uno y cuáles valen la pena

Una caída a poca velocidad puede costar más que todos los protectores juntos. Te contamos qué cubre cada pieza y por dónde empezar.
En el taller vemos la misma escena todo el tiempo: una caída tonta —parqueadero, arena, un hueco— y la cuenta se va en carenaje, cáliper o radiador. Los protectores no evitan la caída; evitan que salga cara.
Por dónde empezar: la defensa
Si solo vas a poner una cosa, que sea esta. La defensa tubular es la que recibe el golpe antes de que llegue al motor, al carenaje y a tu pierna.
Lo que más se rompe y casi nadie protege
El cáliper y el sensor ABS. Van abajo, expuestos, y son de lo más caro de reemplazar. Un protector de $32.000 cuida una pieza que cuesta varias veces eso.
El depósito de líquido de frenos. Es plástico, va a la vista y se parte con cualquier roce.
El radiador de aceite. Una piedra en carretera lo perfora y te deja botado.
Si haces trocha
Cuando la moto sale del pavimento, la lista cambia. Ahí lo que sufre es la parte baja y la farola:
El protector de cadena, además de cuidar el conjunto, evita que una piedra se meta entre el piñón y la cadena, que es como se parten los kits.
Negro o cromado
Es solo estética y cuestan lo mismo. El negro desaparece en la moto y no marca el polvo; el cromado se ve más, y en una moto oscura resalta bonito. En trocha, el negro perdona más los rayones.
Para Hunk
La Hunk tiene sus propias referencias, no sirven las de XPulse:
Qué haríamos nosotros
Si el presupuesto es corto: defensa y protector de cáliper. Con eso cubres lo que más se rompe y lo más caro de reparar. El resto se puede ir sumando.
Escríbenos con tu modelo y te decimos exactamente cuáles aplican.









