Accesorios para viajar en tu XPulse sin terminar molido

Cúpula, silla y posición de manejo son lo que separa un viaje cómodo de uno que se hace eterno. Esto es lo que más se nota.
La XPulse es capaz de tragarse carretera, pero de fábrica está armada para todo terreno más que para viaje. Tres cambios concretos cambian por completo cómo se siente a las tres horas de ruta.
1. La cúpula: menos viento en el pecho
Es lo primero que hay que hacer. A velocidad de carretera, el viento pegando directo cansa más que cualquier otra cosa: te obliga a ir tensionando el cuerpo todo el rato.
Si además quieres llevar el celular o el GPS a la vista, hay una versión con soporte y elevador:
2. La silla: donde de verdad se sufre
El asiento de fábrica está pensado para ir de pie en trocha, no para cuatro horas sentado. La diferencia con una silla de viaje se siente desde el primer trayecto largo.
La Klond es la de confort real para viaje. La tipo Rally va en la dirección contraria: más firme y plana, pensada para manejar de pie.
3. La postura: elevadores de manubrio
Si eres alto, el manubrio de fábrica te deja inclinado hacia adelante y la espalda lo cobra. Dos o tres centímetros arriba cambian el viaje completo.
Para llevar el equipaje
Los espejos abatibles parecen un detalle menor hasta que tienes que meter la moto entre dos carros o guardarla en un parqueadero apretado:
Y si vas a cargar de verdad, mira nuestra guía de maleteros y parrillas.
Si solo puedes hacer una cosa
La cúpula. Es la que más se nota por lo que cuesta, y la que más agradece el cuerpo en carretera.






